Son muchos los padres y madres que me expresan su preocupación acerca del uso que sus hijos/as hacen de las pantallas, así como sus dudas de cómo manejar esta situación. Por ello, hoy dedico el post de este mes a este tema.

-LAS PANTALLAS FORMAN PARTE DE LA VIDA DE LOS/AS NIÑOS/AS

Los niños y las niñas cada vez pasan más tiempo frente a las pantallas: teléfonos móviles, tabletas, ordenadores y televisores son tan comunes, que cada vez están expuestos a los medios digitales a una edad más temprana.

Los menores de hoy crecen en un entorno digital donde la tecnología basada en pantallas es una parte central de la vida cotidiana. Las pantallas pueden ofrecer beneficios educativos y recreativos y al mismo tiempo existe una creciente preocupación por su influencia en diferentes áreas del desarrollo infantil. En los últimos 10 años se han hecho estudios donde aparecen consecuencias negativas del uso abusivo de las pantallas: menor actividad física, peor calidad de sueño, dificultades de atención y problemas en el funcionamiento emocional y social.

También se ha comprobado que el uso limitado y educativo de las pantallas con la PARTICIPACIÓN de los padres y madres puede tener efectos positivos: aprender, jugar, entretenerse, comunicarse, buscar información.  Hay que tener en cuenta tres elementos que los padres tienen que supervisar: la duración, el tipo de contenido y el contexto en el que se utilizan las pantallas.

 

-¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE LAS PANTALLAS PARA LOS NIÑOS/AS?

Esta es una pregunta clave que tenemos que tener en cuenta a la hora de hablar de los menores y las pantallas. ¿Para qué utilizan las pantallas?. No es lo mismo utilizar las pantallas que necesitar las pantallas.

Un/a niño/a puede buscar entretenerse, divertirse, aprender… a través de las pantallas y estas funciones son adaptativas y saludables. Otra cosa es cuando un menor acude a las pantallas de una manera repetitiva y recurrente para:

-Evitar emociones: aburrimiento, soledad, frustración, enfado, miedo…

-No tolerar situaciones en las que hay que esperar

-Evitar estar solos y/o en silencio

-Quedarse dormidos/as

-Estar constantemente estimulados/as

-Evitar contactar con pensamientos incómodos o desagradables

 

-¿CUÁNDO TENEMOS QUE EMPEZAR A PREOCUPARNOS?

Muchos padres y madres con hijos e hijas pequeños han crecido en una época en la que su infancia y adolescencia estaba libre de pantallas, exceptuando la televisión. Y aún así había muy poca variedad de canales en comparación con los canales y la oferta televisiva a día de hoy. Es por ello que como padre o madre no tienes que ser un/a experto/a en este tema. Sí te animo a leer mucho y estar informado/a para saber acompañar a tu hijo/a de la mejor manera posible.

Os dejo varias preguntas para que podáis pensar acerca del uso de pantallas de vuestros/as hijos/as:

-¿Para qué utiliza la pantalla?, ¿En qué momento del día la pide?

-¿Es capaz de divertirse con otras cosas?

-¿Qué ocurre si se la quitas o si le dices que no la va a tener?

-¿Está dejando de hacer actividades?, ¿Cuáles?

-¿Puede aburrirse sin necesidad de estar con un estímulo?

-¿Has percibido si recurre a las pantallas cuando siente alguna de estas emociones: aburrimiento, tristeza, soledad, frustración, enfado…?

-¿Las pantallas están ocupando un espacio que antes cumplía el juego o la interacción con otros?

-¿Qué uso hacen los adultos de la casa de las pantallas?, ¿Para qué las utilizan?, ¿Recurren a ellas a partir de alguna emoción sentida?

Algunos indicadores que podrían hacernos saltar las alarmas y empezar a preocuparnos para actuar sobre el tema serían:

·       Dificultad intensa para dejar la pantalla

·       Irritabilidad o desregulación emocional significativa cuando se interrumpe o se le pide que deje la pantalla

·       Pérdida de interés por otras actividades

·       Interferencia con el sueño, colegio, juego o relaciones sociales/famialiares

·       Necesidad de estar con constantes estímulos

·       Utilizar las pantallas para calmar cualquier malestar

·       Incapacidad para tolerar el aburrimiento o la soledad

 

-QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES Y LAS MADRES

Algunas recomendaciones:

-PREGUNTARNOS PARA QUÉ LA ESTÁ UTILIZANDO. Recordad todo lo que os he contado anteriormente sobre la función de las pantallas. No es lo mismo que juegue un rato porque se divierte a que necesite la pantalla cada vez que está aburrido/a, enfadado/a, triste, frustrado/a o cansado/a.

-ENSEÑAR A REGULARSE EMOCIONALMENTE y no utilizar la pantalla como regulador emocional principal. Si cada vez que un/a niño/a está triste, enfadado/a, aburrido/a o frustrado/a pide o le proporcionamos una pantalla para que se calme, aprende que el malestar debe desaparecer inmediatamente y que necesita algo externo para conseguirlo. Las emociones tienen que expresarse y aprender a autorregularnos sin siempre tener que recurrir a algo externo.

No significa que utilizar una pantalla eventualmente para calmar a un menor sea perjudicial. El problema aparece cuando se convierte en la estrategia habitual o casi exclusiva de regulación.

Cuando siente una emoción, puedes acompañarle para reconocer qué siente, ponerle palabras, tolerar la emoción para que la exprese, esperar, que la dibuje, encontrar formas de calmarse, que entienda que una emoción pasa por distintas fases en las que sube, alcanza un punto máximo y finalmente baja.

La distracción no es una forma de regulación adaptativa a largo plazo, ya que se evita la emoción y hay una desconexión de la misma.  

-PONER LÍMITES CLAROS SOBRE EL USO DE PANTALLAS: tener en cuenta la edad, el contexto, el contenido y la función de la pantalla.

Establecer de antemano en un momento de tranquilidad cuándo, dónde y para qué se utilizan las pantallas en casa y fuera de casa. Nunca hacerlo en el momento de retirada de pantalla o improvisadamente.

-EVITAR PANTALLAS EN DETERMINADOS ESPACIOS: que no aparezcan en comidas, antes de ir a dormir o en momentos de interacción familiar.

-USAR LAS PANTALLAS CON ELLOS/AS: poder acompañar y supervisar el contenido de las pantallas pero desde una posición activa. Que un padre o una madre se siente con su hijo/a a ver determinado contenido para fomentar un diálogo, una explicación de por qué algunas cosas sí se pueden ver y otras no en función de la edad, proporcionar una mirada crítica y reflexiva del contenido que se ve…

-FOMENTAR EL JUEGO, LA CREATIVIDAD, LA DIVERSIÓN Y EL CONTACTO SOCIAL a través de vías que no sean las pantallas. Descubrir qué les gusta, qué les entretiene, dedicar tiempo compartido al juego con los/as niños/as.

-SER EJEMPLO COMO PADRE O MADRE EN EL USO PROPIO DE NUESTRAS PANTALLAS. Es difícil enseñar a un niño a desconectar de una pantalla si el adulto está permanentemente conectado a una.

Por último, me gustaría terminar este post con una pregunta sobre el uso de pantallas en menores y es ¿QUÉ ESTÁ DEJANDO DE HACER EL NIÑO/A POR ESTAR DELANTE DE UNA PANTALLA?. Como siempre, espero que os haya ayudado a hacer una reflexión profunda sobre el tema.

 

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