Hay temas que suelen despertar mucha curiosidad por parte de la población general, por ello, me he propuesto escribir y explicar algunos síndromes dentro de la Psicología que son interesantes de conocer.

          Antes de pasar a hablar de la selección que he hecho, comentar brevemente que un SÍNDROME es un cuadro clínico que está formado por una cantidad de signos y síntomas, que pueden darse de manera temporal o de manera más continuada, y que pueden desaparecer con el paso del tiempo.

  • SÍNDROME DE PETER PAN

          En 1983 el psicólogo Dan Kiley decide escribir un libro sobre lo que él llamó el Síndrome de Peter Pan. Él se centró en explicar cómo muchos hombres adultos tienen dificultades para crecer, se quedan instalados en una inmadurez eterna, y pueden continuar con actitudes propias de un adolescente, pueden no haberse independizado de la casa familiar…

          Es interesante pensarlo en ambos sexos, no sólo en hombres, ya que estas características descritas anteriormente también pueden darse en mujeres. Por otro lado, sería conveniente valorar cómo la familia del supuesto “´Peter Pan”, ha favorecido la autonomía e independencia, ya que no podemos colocar toda la responsabilidad en él, hay padres que están deseosos de mantener su rol, de tener “niños o adolescentes” a los que criar de por vida.

  • SÍNDROME DEL EMPERADOR

          En este caso, vamos a hablar de una familia donde los roles están cambiados, es decir, la autoridad que tiene que estar representada en los padres o figuras adultas resulta que recae sobre el menor. El hijo/a se ha convertido en un tirano/a, son los reyes de la casa, los que dictan las órdenes, no existe ningún tipo de norma, límites ni consecuencias frente a ellos.

          Hay que ver en cada caso, podemos tener padres sobreprotectores a los que se les ha ido de las manos y tienen dificultades para hacerse con la autoridad, padres indiferentes que han desatendido a sus hijos y son éstos los que a falta de un guía, han cogido el timón de sus barcos, padres que tienen muchas dificultades para equilibrar el afecto junto al establecimiento de normas. Lo cierto es que muy probablemente estas familias necesiten ayuda para restablecer la situación de manera adaptativa.  

  • SÍNDROME DE DIÓGENES

          Este es uno de los síndromes más conocidos por todos, se ha oído en las noticias, o visto en alguna película, aunque no por ello tiene menos interés. Diógenes fue un filósofo que disfrutaba de una vida libre de comodidades y bastante austera. Muchas veces se utiliza este término de manera coloquial, cuando hablamos de personas a las que les gusta acumular objetos o pertenencias y tienen muchas dificultades para desprenderse de ellas.

          La realidad es que quien padece este síndrome como tal, suele presentar alguna enfermedad mental, ya que no sólo acumulan grandes cantidades de objetos e incluso de basura, sino que conllevan un abandono en la higiene personal, están aislados socialmente y recluidos en el hogar.

  • SÍNDROME DE COUVADE

          Este es uno de los que más me llamó la atención cuando lo estudiaba, y sí es cierto aunque haya quien lo dude. Viene de la palabra francesa “couver” que significa criar, y afecta a hombres que van a ser padres. Al estar cerca de la embarazada, pueden notar cómo aparecen ciertos síntomas que son propios de la mujer durante el embarazo: antojos, náuseas y mareos, rechazo por el sabor de comidas, mayor sensibilidad e irritabilidad, aumento de peso…

          Los hombres también pueden experimentar distintos miedos durante el embarazo de su futuro bebé, y como los síntomas tienen que ver con el cuerpo, podemos pensar en algo que recuerdo muchas veces en consulta: “Cuando un conflicto psíquico no se puede expresar de forma verbal, se transforma y se acaba manifestando a través del cuerpo”. Sería una hipótesis tras la que estaría este síndrome.

  • SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL

          El psiquiatra infantil Richard Gardner habló de este término en 1985. Cuando existe una separación y/o divorcio complicado por conflictos en la pareja, los hijos a veces quedan inmersos en ellos por responsabilidad de estos padres. La consecuencia de esto es que los hijos en vez de quedarse en una postura imparcial y protegidos de todo conflicto, son manipulados por uno o ambos progenitores en contra del otro. Suele ser muy común cuando se lleva a cabo el proceso para determinar quién se queda con la custodia. La conclusión es que el hijo/a acaba tomando partido y teniendo una visión hostil y contraria hacia el otro progenitor como una forma de aliarse con el otro.

  • SÍNDROME DE ULISES

         Ulises fue un héroe que vivió múltiples adversidades lejos de sus seres queridos, de ahí, que este síndrome haya cogido su nombre, también conocido como el síndrome del EMIGRANTE con estrés crónico.

          Por lo tanto, los síntomas relacionados con este síndrome tienen que ver con sentimientos de estrés por tener que luchar para sobrevivir, por buscar alimento, vivienda, cómo sustentarse económicamente… y todo ello estando lejos de su país de origen, y de sus vínculos estrechos. No estaríamos hablando de un duelo normal de cualquier persona que emigra de su país, sino de una variante más extrema y mantenida de forma prolongada.

  • SÍNDROME DE “BURN OUT”

          Este es otro síndrome probablemente muy conocido. El “estar quemado” que sería su traducción, se refiere a un agotamiento físico, emocional y mental al que se llega tras haber perdido el interés por las tareas a realizar, con una desgana y apatía... Puede verse en profesiones que supongan un desgaste continuo a nivel emocional ( por ejemplo, personal sanitario, docentes, seguridad del Estado, en atención al cliente…). Es fundamental detectarlo para poder atajarlo cuanto antes, ya sea para ver opciones de cambio, de descanso y entender cómo se ha llegado hasta ahí.

  • SÍNDROME DE MUNCHAUSEN

          Recientemente veía una serie en la que se explicitaba a la perfección este síndrome, pero por no hacer spoiler no diré el título, aunque quien la haya visto, sabrá de cuál estoy hablando.

          Este síndrome se caracteriza por padres que “crean” síntomas físicos y/o psicológicos en sus hijos para tener que llevarles al médico. Es una forma de fomentar la existencia de dolencias de forma repetida y constante, para que mientras la “enfermedad” dure, ellos como padres sean los que están a cargo de esos hijos enfermos y sean eternos cuidadores. Sin lugar a dudas es un tipo de maltrato infantil.

          Hasta aquí con la selección que hice, si se os ocurre algún otro síndrome que os haya parecido peculiar e interesante, no dudéis en añadirlo a la lista.

 

 

 

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